sábado, 26 de mayo de 2012

Adam y Eva, un cuento contemporáneo: Primera Parte.

Primera Parte.

- Una razón para no morir.

Eva.

Su fría belleza está resaltada por unos rizos rubios que le caen en perfectos bucles enmarcando su pálida cara y haciendo destacar esos ojos azul brillante que dejarían sin aliento a cualquier chico.

Pero yo no soy ese chico. Yo soy su enemigo, su inmortal contrincante en este juego que es la vida.

Dije que ella era una razón para no morir, y lo es. Porque si yo muero, ella ganará. Y pase lo que pase, yo no quiero eso.

No penseis mal de mí. No suelo ser tan capullo, pero es que es por su culpa por lo que nos encontramos en esta situación. Si no hubiera cogido la maldita manzana.

Pero claro, ella tenía que hacer honor a su nombre y cagarla. En fin, son cosas que pasan.

- Oye, un respeto. ¡Que fuiste tú quien me incitó a hacerlo! Sí, vale, yo cogí el dichoso fruto, pero ¿quién se iba a imaginar que el viejo iba a ser un maldito brujo?

Y ya que vas a contar la historia cuéntala bien. Vale que me odies y todo ese rollo, Adam, pero por lo menos se honesto. Ellos se lo merecen.

- Por dios Eva, quedate callada, es mi momento de contar lo que pasó y no voy a poder hacerlo si me interrumpes cada cinco minutos.

Por donde iba. Ella cogió la manzana y me la tendió para que la mordiera. Hay que decir que era apetitosa, toda roja como la tentación y demás, pero ella fue la mano hacedora, la que realizó todo el mal. Yo solo fui la víctima que ahora paga por todas las consecuencias.

- Ya estamos. Siempre igual. "Yo fui la víctima" ¿Es que nunca te cansas de repetir lo mismo?

- No.

- ¡Bah!

Escuchadme bien, la cosa fue que ese tonto de ahí y yo éramos muy buenos amigos y nos divertíamos andando juntos por las calles de nuestro pueblo. Nos conocíamos desde pequeños y la verdad es que nunca nos llevamos muy allá con el resto de los niños de alrededor.

Esa tarde, estabamos aburridos sentados en el muro de el final de la calle cuando a Adam se le ocurrió la idea de entrar en la finca del viejo Snake. Y, a pesar de que siempre nos habían dicho que no le molestáramos, que a él no le gustaban los niños ni los adolescentes como nosotros, acepté.

Dicen que la curiosidad mató al gato, y sí, es cierto, lo mató y lo remató. Aunque en nuestro caso no se puede decir que eso sea justo lo que pasó...

Bueno, la cosa es que decidimos trepar el patio trasero de su propiedad, el que estaba más alejado de la casa, y adentrarnos en su jardín. El lugar era precioso, con todos esos árboles, flores y demás plantas exóticas. No obstante, no nos sentimos atraídos hacie ellas. Lo único que llamo nuestra atención fue ese dichoso manzano que estaba en el medio de toda la vegetación.

Como si de una fuerza sobrenatural tirara de nostros, corrimos hacia allí, empujandonos, compietiendo por ser el primero en llegar y probar las apetitosas frutas. Adam se me adelantó. Él siempre había sido el más rápido en nuestras carreras y esta vez no fue menos. Sin embargo, al llegar me di cuenta de que no había cogido nada. Simplemente se había parado a esperar por mí, lo cual no me tenía ningún sentido. Claro que, cuando llegué y vi que la famosa manzana estaba fuera de su alcance lo entendí. El nunca había sido muy buen trepador. Por lo que me tocó a mí, encaramarme a las ramas y hacerme con ella.

- ¡Asi que admites que fue tu culpa.! Como bien dijiste yo me detuve al llegar, pero no porque no la alcanzara, sino porque me di cuenta de que había algo mal con ella.

- No fue mi culpa. Y para tu información yo nunca negué coger la manzana. Simplemente digo que tu no eres inocente, porque si mal no recuerdo estabas rogándome y suplicándome que me hiciera con ella para ti. Yo sólo hice lo que me pediste porque no pensaba que eso nos iba a fastidiar la vida. Simplemente era una travesura de críos.  Además, quien la mordió fuiste tú, no yo.

- Sí, sí, lo que tu digas. Ahroa que ya has dejado tu punto de vista claro deja que yo cuente el mío.
Yo llegué antes al árbol y en seguida noté que había algo peligroso en él, nunca supliqué por la manzana. Eva lo interpretó mal y la cogió... Dice que por mí, pero en realidad fue por ella. Luego me tendió la manzana y de pronto perdí la razón. Ella estaba ante mí, roja y redondita, tan apetecible que se me hizo la boca agua. Brillaba bajo la luz del Sol y no pude evitar tomarla en mis manos y darle un pequeño mordisco.

Sabía al Paraíso.

El sabor se derramó en mi boca mientras saboreaba tan suculento manjar y entonces desapareció de mi mano. Rápidamente abrí los ojos y ví como Eva se la comía. Bueno, entera no, pero si le pegaba un mordisco bien grande. Intenté arrebatarle la manzana drogado por la misma pero de pronto todo se volvió negro y caí al suelo.

Cuando desperté ella se encontraba a mi lado, y en frente nuestra estaba el viejo Snake. Tenía el pelo largo y una barba que le llegaba hasta el pecho. Ambos blancos. Era alto, más que yo y más que cualquier otra persona que hubiese conocido. Caminaba apoyado en un bastón de madera con surcos grabados. Era viejo... muy viejo.

- Y poderoso.

- Sí, ahí tienes razón. Era poderoso, mucho. Y eso fue nuestra perdición. Eva dijo antes que la curiosidad mató al gato, pero en nuestro caso la curiosidad inmortalizó al gato.

- No tiene gracia Adam. No es ningún chiste.

- Ya lo sé, si no lo fuera no tendría deseos de matarte como lo hago, al fin y al cabo fuiste mi mejor amiga no hace mucho. Porque eso fue lo que el viejo nos hizo. Acabó con nuestra amistad para siempre.

- Tampoco seas así, el no dijo exactamente: "No podreis jamás volver a ser amigos". Eso sólo fue una de las consecuencias de su castigo.

- Fuiste tú la que dijiste que este no era un tema para bromear.

- Lo siento.

- Sin embargo tienes razón. Lo que el hizo fue mucho peor. Nos maldijo. Y ahora estamos condenados a odiarnos y a desear matarnos el uno al otro hasta que uno de los dos perezca.

En definitiva, ninguno podrá vivir hasta que el otro acabe con su vida. Y por eso es por lo que antes os decía que Eva es una razón para no morir: Si ella lo vive significa que yo ya no existiré, y valoro mi vida más que a nada en este mundo.


Continuará...

domingo, 20 de mayo de 2012

Una vez amé.

"No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos."
Refrán popular.

Amamos sin darnos cuenta.
Lloramos sin motivo.
Creemos que somos inmortales, que nada nos hará daño nunca.
Somos idiotas.

Ahora me doy cuenta de las cosas, de como funciona este mundo en el que nos ha tocado vivir.
No es cruel, no es injusto... Es simplemente como nosotros lo hemos hecho.

Una vez amé.

Puede parecer estupido, pero es cierto. Amé con todo mi corazón, tanto que dolía.

Mis primeros instintos fueron el intentar coquetear, me comportaba de forma tonta. Cuando él estaba a mi lado yo no era yo.

Me rechazó de todas las formas posibles. Primero suavemente con pequeñas indirectas que fueron a más. Hasta llegó a decirme que me odiaba, que no quería saber nada más de mí.

Entonces lloré, como una niña pequeña a la que no le han comprado un juguete del que se ha encaprichado.

Pasé varias noches maldiciendo y gritando. No entendía que tenía yo de malo. Me examiné en el espejo buscando cualquier imperfección que le pudiera desagradar. Encontré muchas, pero ninguna lo suficiente grave para que me rechazaran de esa forma.

Pregunté a sus amigos si yo había hecho algo mal, el porqué de porque yo no le gustaba. No hubo ninguna respuesta solo risas maliciosas miradas burlonas.

Fue entonces cuando mis amigos se entrometieron. Uno a uno me intentaron levantar el ánimo de las miles de formas diferentes que conocían. Ninguna dio resultado.

Yo me sentía perdida, triste y desconsolada. Estúpida de mí. Quien me iba a decir que nada de aquello importaba.

Pasó el tiempo y yo seguí intentado convencerme a mi misma de que él se daría cuenta de su error y volvería a mí diciéndome lo mucho que me amaba.

¡Tonta ilusa!

Mis amigos se hartaron del estado de depresión en el que me encontraba día si y día también y se fueron alejando.

Un año se fue y lo volví a ver. Mi corazón comenzó a latir fuertemente al verlo aparecer por la esquina de mi calle. Sonreía... y ella también.

En la fantasía de que venía a por mí pensé que ella sería una hermana o una prima. Me equivocaba. De pronto el se acercó a ella y la besó.

No fue un piquito de amistad. No fue un beso casto de familia. ¡NO!

Fue uno de esos besos de película que sólo se dan a la persona de la que estas enamorada. Uno de esos con los que yo había fantaseado recibir de él...

Cuando se separaron continuaron caminando. Él me vio, pero si se acordaba de mí no lo demostró.

Esperé que mi corazón se rompiera en mil pedazos. No ocurrió nada. Simplemente me quedé allí como una idiota, esperando a que algo pasase. Obviamente sin ningún éxito.

Y entonces me di cuenta. Había tirado un año de mi vida esperando por algo que nunca iba a ocurrir.
Me entraron ganas de reir como una posesa. Había sido una ingenua.

Intenté llamar a mis amigos, pero ellos ya no estaba ahí para mí. Y fue en ese mismísimo momento cuando comprendí que había perdido lo que más valoraba en el mundo por la cosa más estupida posible.

Nos quejamos del mundo. Nos quejamos de como son las cosas, pero en el fondo somos nosotros los culpables.

Somos nosotros los que olvidamos lo que de verdad importa y nos centramos en las cosas frívolas. Intentamos que nuestra vida sea la de un cuento de hadas y  eso es imposible. No podemos vivir en una ilusión, debemos centrarnos en cada uno de los detalles , de los  momentos y crear entre todos un mundo mejor.

Una vez amé. Y no me arrepiento. No salió bien, pero me hizo darme cuenta de que era lo que más valoraba en mi vida. Me ayudó a pensar que era lo más importante para mí, me ayudó a descubrirme a mi misma.

Sí, una vez amé. Fui una idiota como todos, y perdí mucho. Sin embargo arreglé lo ocurrido y ahroa se quien soy. Reforce mis amistades, pues si son verdaderas, lo perdonan todo, incluso un año de silencio y ausencia.

Una vez amé, y volvería a hacerlo si con ello fuera una mejor persona e hiciera de este un mundo mejor. Pero lo que nunca, nunca volvería a hacer sería poner en juego las cosas importantes para mí, pues "no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos."



lunes, 16 de enero de 2012

Carta dun enamorado...

Antes de nada aclarar que a imaxen é a portada do libro Eternidad de Alyson Noel, debuxada por min.

Como expresar os sentimentos con palabras ?

Como describir a sensación que recorre o meu corpo cando te vexo , as cóxegas que sinto no meu estómago cando me miras ou o rubor das miñas meixelas cando me sorrís ?

Como explicar que cando me rozas tódalas miñas fibras nerviosas altéranse ata máis non poder ?

Como dicirte que soño contigo , cos teus beizos , cos teus ollos , co son da túa voz ? Que quero que me biques e me abraces coma se fose o único rapaz do mundo ?

Como facer que saibas que para min es o máis importante ? Que collerte da man e acariciar o teu cabelo é o que máis desexo ?

Tantos anos de amizade , de confianza , de compartir soños quebrados. . . . Tantos anos ó teu carón , simulando que me daba igual quen fose o teu mozo . . .

Xúroche que tratei de esquecerte , de non dar cabida a este sentimento que pouco a pouco foi aniñando no meu interior . Créeme se che digo que o intentei con todas as miñas forzas e aínda así non o logrei . Introducícheste no meu corazón como unha espiña que se crava no dedo , e agora non pode deixar de sangrar .

Sei que nunca lerás estas palabras . Pode soar egoísta pero a verdade é que non quero que te afastes de min e teño medo de que se che falo do que sinto a nosa amizade se rompa . Por este motivo seguirei gardando o segredo e destruirei esta carta nada máis rematala .

Seica teña outra oportunidade para dicilo , pero como nunca se sabe . . .

ÁMOTE .

O Duque das Palabras.

jueves, 15 de diciembre de 2011

¿Libros o amantes?

Estaba una dama hablando con Milady...

- ¿Mi señora, vos podríais dejarme algún libro?

- Sinceramente, vos creeis que yo dejo mis libros a cualquiera persona que me los pida?

- N-no... yo sólo... era una estupida pregunta, Milady...

- Sí, lo era, pero dejadme que os explique el motivo. Un hombre como mi marido, o incluso el suyo es probable que tenga varios amantes ¿no es asi?

- Si, Milady.

- Y bien, ¿creeis que mi marido compartiría a una amante con el vuestro?

- No, Milady, creo que nunca lo haría.

- Pues bien, para mí mis libros son mis amantes, ¿debería dejarselos a usted?

- No, señora, nunca debería hacer tal cosa.

- Entonces, ¿entiendes ahora mi decisión?

- Si, madame, ahora esta todo claro.

- Eso para mí es muy gratificante. Nunca lo olvide, un hombre de categoría puede tener muchas amantes. Una mujer de categoría tiene libros y ellos son los más importantes para ella.

Dicho esto, Milady hizo un suave gesto con su mano y la dama salió de la habitación.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Qué le pasa a tu sonrisa?

¿Qué le pasa a tu sonrisa?
¿Dónde se ha ido ocultar?
Sin ella se me acaba la vida,
sin ella ya no puedo luchar.

¿De qué tienes miedo?
¿Por qué me ocultas tu corazón?

No temas herirme
lo superaré,
pero si me apartas,
te lo aseguro,
me moriré.

6 - Ángel

Después de reunirme con Nadia vamos a dar un paseo alrededor del río. Al final acabamos en el Castillo de Athlone. En este mes y medio que llevo en la ciudad todavía no lo he visitado, así que por ese motivo nos dirigimos hacia allí.

Vamos agarrados como una pareja. De hecho, todos en el isntituto piensan que lo somos. Desgraciadamente es un sueño que aún no se ha realizado.

Nos detemos en la muralla. Hace frío, pero ella parece no notarlo. En voz baja pronuncio su nombre...

- Nadia...

Ella se gira hacia mí con una sonrisa dibujada en la cara. Guiado por un impulso incontrolable pongo mis manos en su rostro y la beso dulcemente.
Su sorpresa inicial acaba cediendo y se deja llevar.

Cuando nos separamos nos miarmos con intensidad y la abrazo.

- Te quiero - Le digo tan bajito que no sé si me ha oído.

viernes, 4 de noviembre de 2011

5 - Nadia.

Camino hasta casa sumidad en una confusión total. Cuando llego descubro que Alice ya está allí8. Me interroga acerca de lo ocurrido en la biblioteca y yo le cuento todo, incluido lo del beso.

- ¡Se nota que estáis hechos el uno para el otro! - Me dice entre carcajadas.

Al principio me la quedo mirando con cara de ¿tú estas loca? Pero al final también me río.

Los días pasan lentamente y por fin llegan las deseadas vacaciones de Navidad.

Es Nochebuena y yo he quedado en el Golden Island con Ángel. Cada vez el me gusta más... Creo que estoy enamorada.

Afiliame!

create your own banner at mybannermaker.com!